NFCARD

Qué es NFC y cómo funciona, explicado sin tecnicismos

La tecnología que hay detrás de los pagos con el móvil y de nuestras tarjetas, contada en cristiano

24 h Sale de nuestro almacén de Madrid
Sin app Funciona con el NFC del móvil
Regrabable Cambias el enlace cuando quieras

Acercas el móvil a una tarjeta y se abre una página. Acercas la tarjeta del banco al datáfono y pagas. Acercas el abono transporte al torno y pasas. Detrás de esos tres gestos hay la misma tecnología: NFC.

Esta guía te explica qué es, cómo funciona de verdad y qué puedes esperar de ella. Sin siglas innecesarias y sin marear.

Qué es NFC

NFC son las siglas de Near Field Communication, que en español sería "comunicación de campo cercano". Es una forma de que dos dispositivos intercambien una pequeña cantidad de datos cuando están casi pegados.

La palabra clave es cercano. NFC no está pensado para llegar lejos. Está pensado justo para lo contrario: para que solo funcione cuando tú acercas una cosa a otra a propósito. Ese límite no es un defecto, es el diseño.

Funciona en la frecuencia de 13,56 MHz, la misma que usan las tarjetas de acceso de las oficinas y los abonos de transporte de media Europa. Por eso todo este mundillo es tan compatible entre sí.

Cómo funciona un chip sin batería

Esta es la parte que más sorprende a la gente. Una tarjeta NFC no lleva pila. No lleva batería. No se carga. Y aun así funciona durante años.

El truco está en que la energía se la da el móvil.

Dentro de la tarjeta hay dos cosas: un chip diminuto, más pequeño que un grano de arroz, y una antena. La antena es una espiral de cobre o aluminio que recorre casi todo el perímetro de la tarjeta. No se ve porque está laminada entre las capas de PVC, pero está ahí.

Cuando activas el NFC, tu móvil emite un campo electromagnético muy débil por su propia antena. Ese campo no hace nada por sí solo. Pero en cuanto acercas la tarjeta, la espiral de la tarjeta entra en ese campo y ocurre algo parecido a lo que pasa en un cargador inalámbrico: el campo induce una corriente eléctrica en la antena de la tarjeta.

Esa corriente minúscula es suficiente para despertar el chip. El chip se enciende, lee lo que tiene guardado en su memoria y lo devuelve al móvil modificando el propio campo. El móvil detecta esos cambios y los interpreta como datos.

Todo eso pasa en menos de un segundo. Y cuando apartas la tarjeta, el chip se apaga porque se queda sin energía. No hay nada funcionando dentro de la tarjeta mientras está en tu cajón.

Consecuencia práctica: una tarjeta NFC no se queda sin batería, no hay que cargarla y no caduca por tiempo. Lo único que la estropea es el daño físico: doblarla mucho, cortarla o perforarla justo donde va la antena.

Qué hay guardado dentro

La memoria de un chip NFC es diminuta. Hablamos de cientos de bytes, no de megas. No caben fotos, ni vídeos, ni una web entera.

Lo que sí cabe, y es lo que se usa el 99% de las veces, es un enlace. Una dirección web guardada en un formato estándar que todos los móviles entienden, llamado NDEF.

Cuando acercas el móvil, el chip le pasa esa dirección y el móvil hace lo mismo que si hubieras tocado un enlace: te ofrece abrirla. La página en sí no está dentro de la tarjeta. La tarjeta solo guarda la dirección y el móvil va a buscarla a internet.

Es exactamente la misma idea que un código QR, pero en vez de leerlo con la cámara lo lees con la antena. Si te interesa la comparación completa, la tenemos aparte en QR o NFC: cuál le conviene a tu negocio.

Además de enlaces, un chip puede guardar otras cosas: un texto, un número de teléfono, una red wifi con su contraseña o una ficha de contacto. Pero para uso comercial, el enlace se lleva casi todo.

A qué distancia se lee

En teoría, el estándar NFC contempla hasta unos 10 cm. En la práctica, con un móvil normal y una tarjeta normal, la lectura ocurre entre 0 y 3 o 4 centímetros. Lo habitual es que tengas que apoyar el móvil casi encima.

La distancia real depende de varias cosas:

  • El tamaño de la antena. Cuanto más grande, mejor capta el campo. Una placa de 12 cm se lee con más margen que una tarjeta de bolsillo.
  • La potencia del móvil. No todos emiten igual de fuerte.
  • Lo que haya en medio. Una funda de silicona no molesta. Una de metal o con anilla metálica sí.
  • Dónde tenga el móvil su antena. Esto es lo que más confunde a la gente y lo explicamos abajo.

Si has probado a acercar el móvil y no pasa nada, casi siempre es una de estas cuatro cosas. Lo tienes ordenado por síntomas en Mi tarjeta NFC no funciona: causas y soluciones.

Dónde tiene tu móvil la antena NFC

La antena no está repartida por toda la parte trasera del móvil. Está en una zona concreta, y cambia según el fabricante.

  • iPhone: arriba del todo, en el borde superior de la parte trasera, muy cerca de las cámaras.
  • Android: depende mucho del modelo. En Samsung suele estar en la mitad superior. En muchos Xiaomi también arriba. En algunos modelos está en el centro.

Si no sabes dónde está la tuya, haz la prueba fácil: apoya el móvil sobre la tarjeta y ve moviéndolo despacio desde arriba hacia abajo. En algún punto vibrará o sonará. Ese es tu punto dulce, y ya no se te olvida.

NFC y RFID: no son lo mismo, pero casi

Es normal confundirlos porque están emparentados. La forma corta de decirlo: NFC es un tipo concreto de RFID.

RFID (identificación por radiofrecuencia) es la familia grande. Incluye desde las etiquetas antirrobo de la ropa hasta los chips que llevan las mascotas o los lectores de peajes.

NFC RFID (en general)
Distancia Unos pocos centímetros Desde centímetros hasta varios metros según el tipo
Frecuencia Siempre 13,56 MHz Baja, alta o ultra alta según el sistema
Lector Cualquier móvil moderno Normalmente hace falta un lector específico
Comunicación En los dos sentidos: leer y escribir Muchos sistemas solo leen
Uso típico Pagos, transporte, tarjetas, acceso Inventario, logística, antirrobo, ganadería

La diferencia que más te importa como usuario es la primera y la tercera: NFC solo funciona muy de cerca, y lo lee el móvil que ya llevas encima. Eso es justo lo que lo hace útil para negocios: tu cliente no necesita comprar nada ni instalar nada.

NFC y Bluetooth: para qué sirve cada uno

Los dos son inalámbricos, pero resuelven problemas distintos.

NFC Bluetooth
Alcance Centímetros Varios metros
Emparejamiento No hace falta, es instantáneo Hay que emparejar y confirmar
Batería en el otro extremo No hace falta Sí, el otro aparato necesita alimentación
Cantidad de datos Muy poca Mucha, incluido audio y archivos
Para qué va bien Un gesto puntual: pagar, abrir un enlace, validar Una conexión mantenida: auriculares, altavoz, coche

Piénsalo así: Bluetooth es una conversación larga entre dos aparatos que se conocen. NFC es un gesto de un segundo entre dos cosas que se acaban de encontrar y no se van a volver a hablar.

Los tres modos de NFC

Un móvil con NFC puede trabajar de tres formas distintas. Saberlo ayuda a entender por qué la misma tecnología sirve para cosas tan diferentes.

  1. Lectura y escritura. El móvil lee una etiqueta pasiva, como nuestras tarjetas, o le escribe información nueva. Es el modo del que va casi toda esta guía.
  2. Emulación de tarjeta. El móvil se hace pasar por una tarjeta. Es lo que ocurre cuando pagas con el móvil o cuando llevas el abono de transporte en la cartera digital.
  3. Punto a punto. Dos móviles se pasan datos directamente. Fue el modo de moda hace años, con funciones tipo Android Beam, y hoy está prácticamente en desuso porque compartir por internet resultó más cómodo.

Para qué se usa NFC hoy

Pagos

Es el uso más extendido. La tarjeta bancaria contactless y el pago con móvil o reloj funcionan con NFC. Aquí no viaja un simple enlace: hay un proceso criptográfico entre la tarjeta y el datáfono, con claves que la tarjeta nunca revela.

Transporte público

Abonos, títulos de viaje y validadoras. La ventaja es la velocidad: un torno tiene que resolver la lectura en décimas de segundo con gente detrás empujando.

Control de acceso

Las tarjetas de oficina, las llaves de los hoteles y los mandos de garaje de muchos edificios. Aquí el chip guarda un identificador que el sistema comprueba contra su lista.

Enlaces y contenido

Este es el terreno del que vivimos nosotros. Una etiqueta que guarda una dirección web y la abre en el móvil de quien la toca. Sirve para muchas cosas:

  • Pedir reseñas de Google. El cliente toca y le sale directamente el formulario de valoración de tu negocio. Es la forma más corta de convertir un cliente contento en una reseña escrita, porque le quitas todos los pasos intermedios. Lo desarrollamos en cómo conseguir reseñas en Google.
  • Carta de restaurante. El chip apunta a tu carta digital. Si cambias un precio, cambias la web y la tarjeta sigue valiendo.
  • Tarjeta de presentación. Acercas y la otra persona se lleva tu contacto o tu web sin teclear nada ni buscarte.
  • Etiquetas domésticas. Una pegatina en la mesilla que activa el modo noche, otra en el coche que abre el navegador.

Qué móviles leen NFC

Prácticamente todos los móviles vendidos en los últimos años, pero con un matiz importante en iPhone.

Dispositivo Cómo se comporta
iPhone XR o superior, con iOS 13 o más nuevo Lee la tarjeta sin abrir ninguna app. Acercas y sale un aviso en pantalla.
iPhone 7 a iPhone XS Leen NFC, pero hay que abrir antes el lector desde el centro de control.
Android con NFC Lo lee de serie con el NFC activado. La opción está en los ajustes de conexiones.

En Android el NFC puede estar apagado. Es lo primero que hay que mirar cuando algo no funciona, y es la causa número uno de los "no me lee".

Seguridad: lo que es verdad y lo que no

Alrededor del NFC circulan bastantes miedos. Vamos con los más habituales.

"Me pueden clonar la tarjeta del banco al pasar por mi lado"

El alcance real es de centímetros. Para leer algo hay que estar prácticamente pegado. Y aunque alguien lo consiguiera, la tarjeta bancaria no entrega tus datos en claro: usa un intercambio cifrado con claves que no salen del chip. Por eso el pago contactless es de los sistemas más seguros que usamos a diario.

"Una etiqueta NFC me puede meter un virus"

Una etiqueta como las nuestras no ejecuta nada. Solo guarda texto: normalmente una dirección web. El móvil te la muestra y decides si abrirla. El riesgo es el mismo que el de tocar un enlace cualquiera, ni más ni menos. Por eso conviene mirar la dirección antes de abrirla si la tarjeta es de origen desconocido.

"Con el NFC activado me pueden rastrear"

El NFC del móvil no emite una señal identificable a distancia como el Bluetooth o el wifi. Necesita contacto casi físico para hacer cualquier cosa. Como sistema de seguimiento sería malísimo.

"Se desmagnetiza como las tarjetas de banda"

No hay banda magnética que se estropee. Es un chip con una antena. Un imán normal no le hace nada. Lo que sí la mata es doblarla con fuerza o cortarla por donde pasa la espiral.

"Cualquiera puede cambiar lo que hay dentro"

Esto es medio verdad, y conviene saberlo. Un chip regrabable se puede reescribir con una app gratuita si alguien lo tiene en la mano. Por eso, en una tarjeta que dejas a la vista en un mostrador, la buena práctica es echarle un vistazo de vez en cuando y comprobar que sigue llevando a donde debe. Hay una opción de bloqueo permanente, pero tiene un precio alto: ya no podrás cambiar el destino nunca más. Lo explicamos con detalle en cómo programar una tarjeta NFC paso a paso.

Cuántas veces se puede usar una tarjeta

Leerla, las que quieras. Leer no desgasta el chip, porque no se modifica nada.

Reescribirla tiene un límite muy alto, del orden de decenas de miles de veces según el fabricante del chip. En la práctica es un límite que ningún usuario normal alcanza: si cambias el enlace de tu tarjeta cuatro veces al año, no vas a notar nada en toda tu vida.

Cómo son nuestras piezas

Para que veas cómo se traduce todo esto a algo concreto, estas son las especificaciones de lo que fabricamos en NFCARD:

  • Tarjetas: PVC negro con chip NTAG215 de 504 bytes. Miden 85,6 × 54 mm, el tamaño de una tarjeta de crédito, y tienen 0,8 mm de grosor. Son regrabables.
  • Placa de mostrador: 12 cm, PVC de 2 mm, con adhesivo 3M. Lleva NFC y código QR impreso.
  • Pegatina: 10 cm de diámetro, PVC de 2 mm, con adhesivo 3M. También lleva NFC y QR.

La placa y la pegatina llevan las dos tecnologías a propósito: quien tiene el móvil a mano lo acerca, y quien prefiere la cámara escanea el QR. Nadie se queda fuera.

Enviamos todas las piezas ya grabadas con tu enlace y comprobadas una a una. No tienes que programar nada: llega, la pones y funciona.

Preguntas rápidas

¿Necesita internet?

La tarjeta no. El chip funciona sin conexión. Pero como lo que guarda es una dirección web, el móvil sí necesita datos o wifi para abrir la página.

¿Hace falta una app?

Para leer, no. Ni en Android ni en iPhone XR o superior. Solo hace falta app si quieres escribir una tarjeta tú mismo.

¿Funciona con el móvil bloqueado?

En Android normalmente hay que tener la pantalla encendida. En iPhone funciona con la pantalla encendida aunque esté bloqueado. Con el móvil apagado del todo, no.

¿Puedo cambiar el enlace más adelante?

Sí, siempre que el chip no esté bloqueado. Los nuestros no lo están precisamente por eso: si cambias de web, de local o de campaña, reescribes y sigues usando la misma pieza.

¿Se puede leer a través de una mesa?

A través de madera, cristal o plástico fino sí, siempre que la distancia total no pase de unos pocos centímetros. A través de metal no, porque el metal bloquea el campo.

Y ahora qué

Si has llegado hasta aquí ya sabes más de NFC que la mayoría de la gente que lo usa a diario. Si quieres seguir tirando del hilo:

Y si te queda alguna duda, la tenemos recogida en las preguntas frecuentes.

¿DUDAS?

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