NFCARD

Cómo hacer la carta de tu bar para el móvil, paso a paso

Estructura, fotos, precios, formato y cómo publicarla gratis para que se lea bien en una pantalla pequeña

24 h Sale de nuestro almacén de Madrid
Sin app Funciona con el NFC del móvil
Regrabable Cambias el enlace cuando quieras

Esta guía es práctica. Nada de teoría: vamos a montar tu carta paso a paso, pensando en que se va a leer en un móvil sujeto con una mano mientras el cliente decide qué pedir. Si sigues los pasos, en una tarde la tienes lista.

Antes de empezar: la regla de oro

Tu carta se va a ver en una pantalla vertical de unos 6 centímetros de ancho. No en un A4. No en el monitor donde la estás escribiendo.

Todo lo que decidas a partir de aquí sale de esa realidad: una columna, letra grande, secciones cortas y cero adornos que estorben. Si en algún momento dudas, abre lo que llevas hecho en tu móvil y míralo. Es el único examen que cuenta.

Paso 1: ordena la carta antes de escribirla

Antes de tocar nada, coge un papel y decide las secciones. En papel puedes permitirte una carta desordenada porque el cliente ve toda la página de golpe. En móvil no: va bajando y solo ve un trozo cada vez. El orden es lo que le guía.

Una estructura que funciona en casi cualquier bar:

  • Para picar / entrantes
  • Raciones
  • Bocadillos y montañitas
  • Carnes
  • Pescados
  • Postres
  • Bebidas
  • Menú del día (si lo tienes, arriba del todo)

Dos consejos sobre el orden:

  • El menú del día va primero. Es lo que más gente busca a mediodía. Si está abajo, van a bajar rebotando y se van a perder.
  • Las bebidas van al final. Suena raro, pero el cliente sabe que están ahí y va directo. Si las pones arriba, ocupan el espacio de lo que de verdad quieres vender.

No pongas más de 8 o 10 secciones

Si tienes veinte apartados, el cliente se pierde. Agrupa. "Carnes" en vez de "Ternera", "Cerdo", "Cordero" y "Pollo" por separado.

Paso 2: escribe cada plato en una línea

Un plato bien escrito para móvil tiene tres cosas: nombre, descripción corta y precio. Nada más.

Ejemplo de cómo sí:

Croquetas de jamón — Seis unidades, hechas en casa. 9,50 €

Ejemplo de cómo no:

Nuestras exquisitas croquetas caseras de jamón ibérico — Elaboradas cada mañana siguiendo la receta tradicional de la abuela de nuestro chef, con jamón seleccionado y una béchamel cremosa que se deshace en la boca... 9,50 €

El segundo ocupa media pantalla del móvil para un plato. Si haces eso con cuarenta platos, nadie llega al final.

La descripción solo cuando aporta

"Ensaladilla rusa" no necesita explicación. "Tosta de escalivada con anchoas" quizá sí, si tu clientela no sabe qué es la escalivada. Usa la descripción donde evite una pregunta al camarero, y déjala en blanco en el resto.

Escribe los alérgenos plato a plato

En digital tienes sitio de sobra, aprovéchalo. Puedes ponerlos como texto pequeño debajo del plato o en una línea aparte. Lo importante es que estén. Te contamos qué exige exactamente la ley en la guía de alérgenos en la carta.

Paso 3: los precios

Ponlos siempre

Parece obvio pero hay cartas digitales sin precios, o con "según mercado" en media carta. El cliente que no ve precios se pone nervioso. Si un plato es de mercado, pon al menos un rango o el precio del día.

Con IVA incluido y con el símbolo del euro

El precio que ve el cliente tiene que ser el que va a pagar. Escribe "9,50 €", con coma decimal y el símbolo detrás, como se hace en España.

No los escondas ni los pongas en gris clarito

Hay una moda de diseño de poner los precios muy suaves para que "no canten". En una pantalla pequeña eso se traduce en un precio que no se lee. Ponlo del mismo tamaño que el nombre del plato.

Si tienes media ración, ponla en la misma línea

"Pulpo a la gallega — Ración 18 € / Media 11 €". Mejor eso que dos columnas, que en móvil se rompen.

Paso 4: fotos, ¿sí o no?

Respuesta corta: sí, pero pocas y buenas.

Cuándo poner fotos

  • En los platos estrella, los que quieres vender.
  • En los platos que la gente no sabe qué son.
  • En platos con buena pinta que justifican un precio alto.

Cuándo no

  • En todos los platos. Una carta con cuarenta fotos es una carta que no acaba nunca de cargar.
  • En bebidas y refrescos. Nadie necesita ver una foto de una caña.
  • Si la foto es mala. Una foto con flash amarillo de un plato a medio comer vende menos que no poner nada.

Cómo hacer fotos decentes con el móvil

  • Luz natural, cerca de una ventana. Nunca flash.
  • Fondo limpio: una mesa lisa, un mantel liso, nada de servilletas arrugadas ni el bote de palillos al lado.
  • Desde arriba o a 45 grados. Esos dos ángulos funcionan casi siempre.
  • El plato recién emplatado, no después de que se enfríe.
  • Recorta la foto en cuadrado. Es lo que mejor encaja en móvil.

Comprime las fotos antes de subirlas

Una foto tal cual sale del móvil puede pesar varios megas. Diez fotos así y tienes una carta que tarda mucho en cargar con datos móviles. Reduce el tamaño a unos 1000 píxeles de ancho y usa un compresor gratuito. Cada foto debería quedarse por debajo de 200 KB.

Paso 5: que se lea bien en pantalla pequeña

Una sola columna

Las dos columnas se rompen o se quedan diminutas. Una columna, siempre.

Letra grande

Como mínimo el tamaño al que lees un WhatsApp cómodamente. Si tu clientela es mayor, más grande todavía.

Contraste alto

Texto oscuro sobre fondo claro, o al revés. Nada de gris sobre gris ni texto encima de una foto. Y cuidado con las cartas de fondo negro con letra fina: quedan elegantes en el ordenador y se leen fatal en el móvil a plena luz en una terraza.

Espacio entre platos

Si los platos van pegados, el ojo no distingue dónde acaba uno y empieza otro. Deja aire.

Un índice arriba si la carta es larga

Si tienes cuarenta platos, pon arriba los nombres de las secciones con enlace, para que el cliente salte directo a lo que busca en vez de bajar dando tumbos.

Nada de zoom obligatorio

Si el cliente tiene que ampliar con dos dedos para leer, la carta está mal hecha. Punto.

Paso 6: elige el formato (y por qué el PDF suele ser mala idea)

Este es el paso donde más gente se equivoca, así que vamos despacio.

El problema del PDF

El PDF está diseñado para que una página se vea siempre igual, con el mismo tamaño. Eso es genial para imprimir y pésimo para el móvil, porque el móvil no puede reorganizar el texto para que quepa. Resultado: el cliente ve una página A4 encogida a tamaño sello y tiene que hacer zoom y arrastrar.

Además:

  • Los PDF exportados en calidad de imprenta pesan muchos megas y tardan en abrir.
  • En algunos móviles se descargan en vez de abrirse en el navegador.
  • Google no los posiciona igual de bien que una página normal.
  • Cada cambio de precio implica reexportar y volver a subir el archivo.

Si ya tienes la carta en PDF y no puedes cambiarla hoy, haz al menos esto: exprímelo a menos de 1 MB y expórtalo en vertical, en una sola columna y con letra grande. Será un PDF, pero al menos será legible.

Lo que sí funciona: una página web

Una página web normal se adapta sola a la pantalla. El texto se reorganiza, la letra mantiene su tamaño y el cliente solo tiene que bajar con el dedo. Es lo que quieres.

Formato Se adapta al móvil Velocidad Cambiar un precio
PDF No Lenta si pesa Reexportar y volver a subir
Imagen o foto de la carta No Lenta Rehacer el diseño entero
Página web Rápida Editar y guardar

Paso 7: publícala gratis

No necesitas pagar una cuota mensual para tener una carta digital decente. Tienes varias vías gratuitas:

En tu propia web

Si ya tienes web del restaurante, esta es la mejor opción. Creas una página nueva llamada "Carta", pegas el contenido y listo. Es tuya, no depende de nadie y ayuda a que Google te encuentre.

Con un creador de páginas gratuito

Hay servicios que te dejan montar una página sencilla sin pagar. Te dan una dirección del tipo tunombre.elservicio.com. No queda tan profesional como tu dominio propio, pero funciona perfectamente y no cuesta nada.

Con un documento compartido

La opción más rápida de todas. Escribes la carta en un documento en la nube, lo publicas con enlace público y ya tienes una dirección que compartir. Editas el documento y el cambio se ve al momento. No es bonito, pero es gratis, instantáneo y se lee bien en móvil.

Comprueba el enlace antes de darlo por bueno

Abre el enlace desde un móvil que no sea el tuyo, con datos móviles y sin haber iniciado sesión en nada. Si te pide permisos, contraseña o te sale un error, no está listo.

Paso 8: pónsela fácil al cliente en la mesa

Ya tienes la carta y tienes el enlace. Falta que el cliente llegue a ella sin preguntar.

Lo más práctico es dejar en cada mesa un soporte que lleve las dos cosas: NFC para quien tenga el móvil compatible (acerca el teléfono y se abre sola) y QR impreso para el resto. Así no dejas fuera a nadie.

Nuestra tarjeta NFC + QR para la carta hace justo eso: PVC negro de 85,6 × 54 mm, 0,8 mm de grosor, chip NTAG215 regrabable y el QR impreso. 14,99 € la unidad, 99,99 € el pack de 10 y 174,99 € el de 25. Como el chip es regrabable, si mañana cambias de enlace no tiras nada: lo reprogramas y sigues.

Y no te olvides de fuera del local

Pon el enlace de la carta en tu ficha de Google, en la biografía de Instagram y en el WhatsApp del negocio. Mucha gente decide dónde come mirando la carta desde el sofá.

Paso 9: pruébala antes de sacarla

Cinco minutos de prueba te ahorran un mes de quejas. Haz esto:

  1. Ábrela en tu móvil con datos móviles, no con el wifi del local.
  2. Ábrela en un iPhone y en un Android, si puedes.
  3. Cronometra cuánto tarda en cargar. Más de tres segundos es mucho.
  4. Léela sin hacer zoom. Si no puedes, agranda la letra.
  5. Siéntate en la mesa más alejada del local y pruébala ahí.
  6. Dásela a alguien de más de 60 años y mira cómo se maneja sin ayudarle.

Errores que vas a querer evitar

  • Copiar y pegar la carta de papel tal cual. El diseño de papel no funciona en pantalla. Hay que replantearlo.
  • Meter el logo enorme arriba. Ocupa la primera pantalla entera y el cliente ni ha visto un plato. Ponlo pequeño.
  • Usar una fuente rara. Las letras decorativas se leen fatal en pantalla pequeña.
  • Poner música o animaciones. No.
  • Olvidarte de actualizarla. Una carta digital con precios de hace un año es peor que una carta de papel.
  • No tener papel de reserva. Siempre habrá alguien sin batería o que no quiera usar el móvil. Ten cuatro o cinco cartas físicas.

Resumen rápido

  1. Ordena las secciones. Menú del día arriba, bebidas abajo.
  2. Un plato, una línea: nombre, descripción corta si hace falta, precio.
  3. Precios visibles, con IVA y en euros.
  4. Pocas fotos, buenas y comprimidas.
  5. Una columna, letra grande, mucho contraste.
  6. Página web, no PDF.
  7. Publícala gratis en tu web o en un creador sencillo.
  8. Ponla en la mesa con NFC y QR.
  9. Pruébala en móviles de verdad antes de sacarla.

Si quieres el contexto completo (ventajas, inconvenientes y costes) lo tienes en la guía completa de carta digital para restaurantes. Y si tienes dudas sobre pedidos o envíos, mírate las preguntas frecuentes.

NFCARD envía solo a España. Envío 4,99 €, gratis desde 49,99 € en la Comunidad de Madrid y desde 149,99 € en el resto de España. Salimos de Madrid en 24 h.

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